A mi pesar,
me resultó totalmente imposible asistir a la excursión programada a la montaña.
El deber me llamaba, debía realizar el trabajo grupal sobre el diagnóstico de
una institución educativa. Aun así no quisiera privarme de expresar las
emociones que me genera una visita a la montaña ya que casualmente no hace mucho
realicé una al Turó de l’Home (Montseny).
Todo surgió
una tarde de las corrientes cuando visitaba a mi prima Mari. Tanto una como la
otra estábamos pasando una mala semana, las dos teníamos la necesidad de
desconectar, desvincularnos de todo lo que nos rodeaba, en definitiva…
sentirnos LIBRES, así que programamos para el domingo siguiente una excursión
al Montseny.
Nos
trasladamos desde Rubí al Montseny, una vez allí aparcamos y mochila en mano
subimos hasta el Turó de l’Home. En el camino a la cima pudimos compartir
inquietudes, ofrecernos consejos, solucionar el mundo… nada nuevo, ya que
nuestra estrecha relación como primas hace que nos tratemos como hermanas.
También reflexionamos sobre la vida, sobre nuestros cambios producidos en ella
y nuestro empoderamiento personal recientemente alcanzado.
La
reflexión sobre todo estos temas me hicieron ser más consciente de lo que he
conseguido hasta ahora, de mi esfuerzo empleado en todo lo que hago y de lo
prometedor que puede llegar a ser mi futuro si sigo por este buen camino. A
esta extraordinaria sensación se le sumaba el attrezzo que conformaba la
situación, así que toda emoción, todo sentimiento… se MAGNIFICA.
Me sentía
capaz de cualquier cosa, de enfrentarme a mi peor miedo, de ser la persona que
persigue todos sus sueños hasta alcanzarlos, de ser la chica atrevida que no le
teme al rechazo…incluso de volar, volar hacia un lugar desconocido donde
empezar una nueva vida sin ningún tipo de ataduras.
No
frecuentaba mucho esos parajes naturales, pero desde esa formidable experiencia
en la que aparte de agujetas me aportó una tranquilidad interior que facilitaba
al máximo tomar consciencia de mi identidad, he cambiado de parecer y ha hecho de
la montaña mi mejor terapia y por consiguiente la imposición de una visita
obligada cada x tiempo para recordarme QUIÉN SOY.
Como alguien
dijo una vez…
‘A veces, perdiéndote es la mejor manera de encontrarte’

Me ha encantado, gracias
ResponderEliminar