domingo, 10 de noviembre de 2013

Sin ataduras... completamente libre.


A mi pesar, me resultó totalmente imposible asistir a la excursión programada a la montaña. El deber me llamaba, debía realizar el trabajo grupal sobre el diagnóstico de una institución educativa. Aun así no quisiera privarme de expresar las emociones que me genera una visita a la montaña ya que casualmente no hace mucho realicé una al Turó de l’Home (Montseny).

Todo surgió una tarde de las corrientes cuando visitaba a mi prima Mari. Tanto una como la otra estábamos pasando una mala semana, las dos teníamos la necesidad de desconectar, desvincularnos de todo lo que nos rodeaba, en definitiva… sentirnos LIBRES, así que programamos para el domingo siguiente una excursión al Montseny.

Nos trasladamos desde Rubí al Montseny, una vez allí aparcamos y mochila en mano subimos hasta el Turó de l’Home. En el camino a la cima pudimos compartir inquietudes, ofrecernos consejos, solucionar el mundo… nada nuevo, ya que nuestra estrecha relación como primas hace que nos tratemos como hermanas. También reflexionamos sobre la vida, sobre nuestros cambios producidos en ella y nuestro empoderamiento personal recientemente alcanzado.
 

La reflexión sobre todo estos temas me hicieron ser más consciente de lo que he conseguido hasta ahora, de mi esfuerzo empleado en todo lo que hago y de lo prometedor que puede llegar a ser mi futuro si sigo por este buen camino. A esta extraordinaria sensación se le sumaba el attrezzo que conformaba la situación, así que toda emoción, todo sentimiento… se MAGNIFICA.

Me sentía capaz de cualquier cosa, de enfrentarme a mi peor miedo, de ser la persona que persigue todos sus sueños hasta alcanzarlos, de ser la chica atrevida que no le teme al rechazo…incluso de volar, volar hacia un lugar desconocido donde empezar una nueva vida sin ningún tipo de ataduras.
 

No frecuentaba mucho esos parajes naturales, pero desde esa formidable experiencia en la que aparte de agujetas me aportó una tranquilidad interior que facilitaba al máximo tomar consciencia de mi identidad, he cambiado de parecer y ha hecho de la montaña mi mejor terapia y por consiguiente la imposición de una visita obligada cada x tiempo para recordarme QUIÉN SOY.

Como alguien dijo una vez…

‘A veces, perdiéndote es la mejor manera de encontrarte
 

1 comentario: