Último día de sexto de primaria. Sales del cole con la sensación de
incertidumbre y te haces innumerables preguntas: ¿Seré capaz de enfrentar mi
nueva etapa? ¿Será suficiente lo que me han enseñado hasta el momento para
sobrevivir al nuevo mundo de la adolescencia?...
Empiezas esa nueva época acompañada de un sinfín de miedos e inseguridades
y sin darte cuenta pasan ya 4 años de tu vida en los que has intentado aplicar los
conocimientos adquiridos, pero no le encuentras ningún sentido. No consideras a
éstos importantes, crees que todo ha sido una pérdida de tiempo y piensas que
nunca aplicarás lo aprendido en tu día a día.
Esta visión tan pesimista sobre el aprendizaje y la didáctica aplicada en
el tu ámbito formativo comienza a transformarse en el momento que puedes elegir
tu destino estudiantil, léase bachillerato. En ese preciso momento analizas,
comparas e incluso criticas las diferentes formas que adquiere la didáctica
empleada en tu formación por los diferentes docentes.
Tienes ansias de aprender pero no acabas de encajarlo del todo bien. Los maestros
no acaban de convencerte así como sus métodos y técnicas. No obstante, quedas
satisfecho por esos dos benditos años dónde has aprendido y apreciado a
encaminar tu vida laboral y formativa. Ya las cosas están más claras y
definidas. Tu seguridad y autoestima están a otro nivel. Ya eres dueño de tu
futuro.
Pero cuando crees que ya todo cobra sentido, aparece en tu vida la persona
que te pone tu mundo patas arriba. Una persona que no deja que te conformes con
lo sencillo, lo simple, lo establecido...sino que apuesta por ti, mejor aún
apuesta por una mejor versión de ti.
Sí, esa persona eres tú: D.M.T
‘A veces con tan solo una mirada, una sonrisa,
una palabra o un asentimiento eras capaz de transformar todo mi mundo, a lo que
introspección y aprendizaje se refería. No era precisa ninguna orden impuesta
por ti para hacerme entender que debía esforzarme, superarme y valorarme.
¡Siempre sorprendiéndome! Cuando pensaba que ya
todo cobraba sentido y estructura venías de nuevo tú y me lo cambiabas,
incitándome así a elaborar nuevas búsquedas de conocimientos y saberes. Unos
conocimientos y unos saberes que me ayudaron tanto a definir mi estructura
personal como intelectual.
Desde mi empoderamiento a mis fobias, desde el
conflicto a la deconstrucción de la imagen de mi enemigo, desde mis defectos a
mis virtudes, desde mis fracasos a mis nuevos reto… Todos estos caminos con sus
correspondientes piedras fueron menos dificultosos gracias a tus métodos y tu
didáctica.
A veces con tan solo una mirada, una sonrisa,
una palabra o un asentimiento me dabas todo lo que yo necesitaba…CONFIANZA.’
En la
vida hay personas, momentos, circunstancias, lugares… que hacen de tu
empoderamiento algo mágico. Te das cuenta que no sólo han cambiado tu destino
sino que han hecho cambiar la visión de tu propio destino, como también que
creas en ti misma y que apuestes por todos tus retos marcado, léase Universidad.
Pero lo
más importante sin duda es la posibilidad que te otorgan de poder elaborar tu
propia didáctica aplicable ya no sólo en el terreno formativo si no también en
el terreno de la vida en general. Una didáctica que permite enseñarte el mejor
modo de vivir, de enfrentarte a la vida tal y como viene y a aprovechar cada
persona, cada momento y cada circunstancia para apoderarte de un nuevo y
valioso conocimiento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario